subarrendar

Qué hacer si tu inquilino subarrienda habitaciones

Incumplimientos

Uff, estamos ante un asunto muy peliagudo. A nosotros nos ha pasado y nos hemos llegado a echar la culpa entre nosotros por no saber elegir bien, por no vislumbrar determinadas señales en el proceso de selección de inquilino… Pero en realidad nadie tiene la culpa, son circunstancias que se pueden dar y lo único que hay que tener en la cabeza es llegar a una solución de la manera más limpia posible.

Para comenzar el post de una manera sólida vamos a comenzar por aportar la definición de subarrendar que nos ofrece la RAE: «Dar o tomar en arriendo algo, no de su dueño ni de su administrador, sino de otro arrendatario de ello». Según la definición subarrendar una vivienda supone alquilar por parte del inquilino la vivienda en la que vive y que no es de su propiedad. Pero, ¿se puede subarrendar una habitación?

No nos equivoquemos. El subarriendo no siempre está prohibido. El arrendador y el arrendatario pueden llegar a un acuerdo en el que se permita esta práctica por parte del inquilino. Y si en el contrato de arrendamiento no existe ninguna cláusula relativa a este tema, se podrá dar el subarrendamiento siempre que se solicite una autorización por escrito al casero. Es decir, solo se permitirá el subarriendo en el caso de que el casero haya dado su consentimiento expreso por escrito.

Por todo esto si, como en nuestro caso, no quieres que se mercadee con tu propiedad a tus espaldas, lo mejor que puedes hacer es especificar una cláusula en el contrato que señale la absoluta objeción del casero respecto al subarrendamiento y así no habrá lugar a equívocos. Sin embargo, desafortunadamente, en ocasiones, a pesar de que se firma el contrato con cláusulas antisubarrendamiento, este se produce de igual manera en un claro ejercicio de abuso de confianza por parte del inquilino hacia su casero. ¿Qué hacer si un inquilino subarrienda?

  1. Para empezar nos tenemos que enterar de que nuestro inquilino se está dedicando a subarrendar habitaciones o la totalidad de nuestro piso. Esto no es nada fácil. Los caseros, mientras que nos paguen puntualmente, no nos preocupamos demasiado por nuestro piso pero, sí amigos, hay que preocuparse.
  2. Como demostrar subarriendo: Una vez que sabemos que están sacando un rendimiento ilícito de nuestra vivienda habrá que demostrarlo y esto es lo más difícil. De nada sirve saberlo sin tener pruebas. En nuestro caso nos enteramos porque en una visita rutinaria a los portales de alquiler de vivienda vimos que había un anuncio de alquiler de habitaciones en nuestra dirección y con el teléfono de nuestra inquilina, aunque sin fotos. En ese momento no dudamos en ponernos en contacto con nuestra inquilina para que eliminara de inmediato el anuncio y desistiera de sus intenciones y ella nos dijo que disculparamos que no iba a volver a ocurrir. No os lo creais, si lo hace una vez, lo hará siempre. Nosotros llamamos también a este portal inmobiliario para quejarnos y demostrar con el contrato que no se podían alquilar habitaciones y nos dijeron que solo podía quitar el anuncio el titular del mismo. La mala noticia en este punto es que aunque sabemos que nuestro inquilino quiere alquilar habitaciones no tenemos prueba sólida para demostrarlo, porque un anuncio no significa que el piso esté subarrendado.
  3. A partir de aquí a los caseros nos entra la típica sensación de indefensión, tenemos a un inquilino en nuestro piso que quiere alquilar habitaciones y no podemos hacer nada. A lo mejor ha retirado los anuncios que descubrimos pero buscará otra manera de hacerlo, si tiene la intención terminará haciéndolo. Nos sentimos absolutamente impotentes porque tenemos la ley que protege al inquilino y nunca al casero y, por otro lado, nosotros nos preguntamos ¿cómo echar a un subarrendatario?
  4. Llegados a este punto o contratas a un detective que pueda aportar las pruebas del subarrendamiento en un largo proceso judicial o te haces tú con ellas. En nuestro caso nos llamó la administración de fincas informándonos de que algún vecino se había dado cuenta de que nuestra inquilina estaba alquilando habitaciones e incluso pudimos ponernos en contacto con los inquilinos subarrendados gracias a la propia administración de fincas. A partir de ahí, burofax a la inquilina y a rezar para que se marchara lo antes posible y para que nos dejara el piso en el mejor estado posible. Por cierto en nuestro caso se marchó, no dejó el piso demasiado mal, pero el último mes lo dejó impagado en otra mala praxis habitual de los inquilinos para con sus caseros…

Por tanto y como decíamos al principio estamos ante una situación algo difícil de tratar para los caseros donde lo principal es llegar a un acuerdo con los inquilinos y hacerles ver que están desarrollando una actividad terminantemente prohibida por contrato. Nuestro consejo es, que si llegáis a tener la mala suerte de dar con un inquilino de este perfil, intentad quitároslo de encima más pronto que tarde.

CC by 2.0. Daniel Lobo

1 comentario en «Qué hacer si tu inquilino subarrienda habitaciones»

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