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7 formas de proteger tu casa entre alquiler y alquiler

Nuestra vivienda

La seguridad de nuestra vivienda es un elemento muy a tener en cuenta cuando nos dedicamos al arrendamiento de viviendas. Sobre todo en unos tiempos donde, cada vez con una mayor frecuencia, proliferan los okupas. Nuestra vivienda vacía puede resultar un caramelito para este tipo de personas y por eso tenemos que estar bien preparados y atentos, concretamente en el periodo en el que los inquilinos rescinden el contrato y la vivienda queda vacía hasta que entran unos nuevos inquilinos.

Debemos asegurar nuestra casa en la medida de nuestras posibilidades, porque una parte muy importante de nuestra economía depende de que todos los meses llegue a nuestra cuenta corriente la renta del alquiler, por eso debemos proteger nuestro sustento contra viento y marea.

¿Cómo podemos proteger nuestra vivienda cuando está vacía?

Existen varias maneras de lograr una protección eficiente en nuestra propiedad de alquiler. Nosotros siempre hemos prestado mucha atención a estos aspectos porque no queremos sufrir consecuencias desagradables. Por todo esto, ahí va todo lo que consideramos que siempre tenemos que cuidar:

1. Informar a los vecinos: Las redes de confianza son muy importantes en este negocio. Un vecino que vive puerta con puerta es el primer interesado en que la vivienda de al lado esté a salvo de okupas o robos. ¿Por qué? Digamos que los okupas no son los vecinos más deseables. Por eso tener a alguien pendiente de tu casa (en realidad de su propia casa) va a ser muy importante. Nadie cuida su casa como su propio dueño. Podemos incluso encargarle que nos vacíe el buzón si no podemos ir a hacerlo nosotros mismos con frecuencia. Egoístamente tu vecino mira para sí mismo y eso es algo que debemos aprovechar.

2. Informar al conserje (si existe): Si tenemos conserje en la finca hay que hacerle partícipe de la situación. Tener al conserje de nuestro lado SIEMPRE es positivo y no solo en cuanto a la seguridad si no en cuanto a muchos otros aspectos. Por esto, sin duda, siempre es muy positivo cultivar una buena relación con nuestro conserje.

3. Cambio de cerraduras: Tal vez este sea el punto más importante e imprescindible cuando nuestros inquilinos se marchan. Si se van tus inquilinos tienes que cambiar la cerradura sí o sí. No queda otra. Para ello es aconsejable tener una pareja de bombines y una pareja de cerrojos FAC, para ir mezclando según necesidades. Y si aprendemos a cambiarlos nosotros mucho mejor, no es difícil y saldrá más barato. En el siguiente video, nuestros amigos de Bricomanía nos enseñan que cambiar un bombín puede ser bastante fácil y nos podemos ahorrar la tarifa de un cerrajero.

4. Dispositivos de domótica. No hay mejor manera de espantar a okupas que haciendo creer a estos que estás en casa. ¿Cómo conseguimos esto? Con dispositivos de domótica que encenderán y apagarán las luces de modo que los visitantes indeseados crean que la casa está habitada. Existen varios tipos de dispositivos entre los que destacan aquellos que requieren de una conexión a internet, los que necesitan de conexión bluetooth y por último los más simples y que disponen de temporizadores que hacen que las bombillas se enciendan y se apaguen cuando nosotros queramos sin estar en casa.

5. Cámaras de seguridad. Si lo que alquilamos es una vivienda unifamiliar podemos instalar cámaras de videovigilancia que graben la parcela e incluso los alrededores, siempre respetando los preceptos de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD). Es uno de los mejores elementos disuasorios.

6. Perro guardián. Mucho más indicado para una vivienda unifamiliar con parcela para que el perro o los perros dispongan de sitio para campar a sus anchas. También es un gran elemento disuasorio ya que el visitante indeseado se lo pensará dos veces antes de entrar si ve uno o varios perros cuidando la propiedad. En un piso es mucho más complicado y habría que ir a sacar al perro además de las molestias de ruido que pueden ocasionar al resto de vecinos, por eso no se recomienda tanto.

7. Alarma. Para nosotros es el elemento de protección de la vivienda por excelencia, con el que nos sentimos más tranquilos una vez instalado, aunque puede que sea también el más caro. Hay que saber elegir bien la alarma que vas a instalar ya que las compañías más conocidas suelen tener una permanencia mínima de un año. Por eso, si solo queréis una alarma para el periodo en que está vacía la vivienda, este tipo de alarmas no os servirá pues al quitarla os cobrarán la sanción correspondiente. Aunque siempre tendréis la opción de dejarla en la vivienda pagándola vosotros mismos o llevárosla a otra vivienda hasta que termine la dichosa permanencia. Por todo esto, la otra opción será contratar una alarma sin permanencia. Normalmente tienen un servicio de monitoreo y en el caso de que se produzca una intrusión te llamarán y tú mismo tendrás que llamar a la policía.

Como veis hay muchas maneras de proteger tu casa cuando se encuentra esperando inquilinos. Posiblemente, la mejor forma de salvaguardarla sea una combinación de todas ellas y siempre, siempre estar muy atento. Toda precaución es poca cuando se trata de nuestra propiedad.

Imagen CC by-nd 2.0. Domoalert Smart Life Quality

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